Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas

Porque algún rato tenía que volver

Luego de tanto tiempo de dejar botado este espacio donde se supone que escribía sobre esas notas que me hacen sentir vivo aunque el mundo se caiga a pedazos, es preciso volver hoy, hoy que mi hermano menor ha tomado un avión hacia cumplir sus sueños de posgrado en el exterior con su propia guita, cansado de lidiar con una burocracia inútil de una beca que se ganó.

Se va el man, se fue, haciendo gala de esa tenacidad tan del man, de tomar al toro por los cuernos y encarar de frente a la vida y ganar siempre, como dicen sus panas "El Camilo no pierde nunca" bohemio y farrista, futbolero y futbolista siempre supo salirse con la suya, buenas notas, excelentes trabajos y bue... de las chicas ni hablemos.

Se fue con un par de lágrimas porque el man es duro, de esos que no son de lágrima fácil, de esos que te putean por no lograr tus metas, que se enchuchan porque vos tienes ese no sé qué distinto que te hace su héroe, aún no lo descubro, y eso que le llevo 4 años más de estadía en este mundo y algo de sabiduría habría ahí.

Y aquí estoy a mis 32 emprendiendo una vez más esto de reinventarse, de volver a los básicos a buscar esa esencia perdida entre viajes y trabajos con altibajos y lejos de mi casa y lejos de mí.

lo bueno de volver es iniciar de nuevo el camino, volver a tener retos y enfrentarlos.

Vamo papá, nuestro héroe está iniciando el camino a casa. 



30S No olvidar

Triste jornada la de hoy, intento fallido de golpe de Estado aprovechando la coyuntura del veto a una ley que estaba aprobada en primera instancia.

Tipo 10 de la mañana se interrumpió un taller de trabajo por la situación y se nos pidió seguir trabajando por el compromiso de nuestra labor para con el país y su desarrollo.

10 y 30 ante la emergencia de la situación se dispuso salida de la oficina o a las casas o a apoyar al presidente y al proceso democrático, me sumé a la segunda opción porque creo en el proceso de cambio, creo en mi trabajo y en la democracia.

Marchabamos pacíficamente y a la altura del Benalcázar 1000 estaban un grupo de trabajadores y miembros de los grupos tira piedras oportunistas y fuimos agredidos con palos y puñetes.

Subimos escapando a bloqueos y llegamos a la plaza de la independencia para apoyar al presidente, me encontré con mi camarada padre y mi tío, ahí nos enteramos que el presidente estaba en el hospital de la Policía y marchamos hacia allá, recuerdo que hace tres y más años cuando ganó el presidente las elecciones hablábamos de lo importante que iba a ser sostener y defender el proceso.

Decidimos ir al rescate del compañero presidente subimos con cantos hacia el hospital de la policía, fue largo el camino pero la gente que salía de sus casas a brindar agua a la movilización nos alentaba a seguir al igual que aquellos que apoyaban desde sus casas.
Llegamos a algunas cuadras cerca del hospital de policía y empezó la represión, levantamos las manos en son de paz y nos dispararon perdigones y las bombas lacrimógenas y empezó el caos, la gente se solidarizaba prendíamos papel, tabaco y acolitabamos a desconocidos, todos ibamos a pedir que se libere al presidente nada más.

llegando al Hospital de policía

Toda la tarde avanzabamos y luego eramos reprimidos, llegamos a estar cerca del hospital luego nos atacaron con bombas y retrocedimos y luego intentamos por otro lado, bombas más bombas menos finalmente llegamos a estar al frente del hospital de la policía y pudimos verlo, nos saludaba y en ese momento al verse perdidos ya solo les quedaban bombas de mano, volvieron a reprimir a la gente.
Ahí subimos a la occidental huyendo del gas y ahí nos emboscaron, nos botaron las motos y finalmente no pude escapar ante una pistola que me apuntaba, levanté las manos y me aprendieron, mientras ponía mis manos en la espalda me dieron un golpe con un madero en la espalda baja y un golpe en la nuca y me gritaban una jaba de improperios por estar a favor del presidente y me iban a tener reprendido de no ser por una señora embarazada que intervino por mí y evitó que me golpeen más, luego un "civil" quería que le preste una llamadita para que le vaya a ver el carro y decía que si no había señal no importaba y se delató como policía avancé a encontrarme con los míos y volver a casa.
En casa con las huellas del trajín del día, agotado, golpeado y adolorido en el alma


Al llegar a casa seguí los incidentes por televisión preguntándome cómo carajos llegamos a eso, lo peor fue cuando tuvieron que intervenir los valientes de fuerzas especiales del Ejército Ecuatoriano y miembros del Grupo de Operación y Rescate de la Policía y empezó la balacera por TV.

Fue muy triste ver caer a un policía que iba a rescatar al presidente, peor luego enterarse que fue asesinado por francotiradores de su institución la Policía Nacional, hay más elementos heridos de lado y lado probablemente. Negro día por culpa de la desinformación y la manipulación de la que fueron objeto los policías.

Se salvó la democracia a qué costo?, desmanes en Guayaquil, saqueos, asaltos, heridos en las manifestaciones, represión violenta, aeropuertos cerrados, hermanos enfrentados a bala y dos muertos.

Un día para no olvidar y aunque me duela caminar mañana a trabajar porque este país lo construimos día a día con nuestro trabajo.

Un capítulo aparte se merecen los periodistas gráficos que estuvieron desde el principio y los que estuvieron al pie del cañon informando, la gente de los medios públicos que cuando nadie informaba ya estaban cubriendo los eventos, los periodistas que estuvieron en la zona de guerra, los compas que salieron heridos, los militares valientes y los policías fallecidos.

-------------------------------------------

Mención aparte no hay nada como pelearla en las calles con tu viejo palmo a palmo por los ideales que nos cobijan desde pequeño aprendí de su ejemplo y el de mi tío y en esta noche nos graduamos de compañeros y camaradas de lucha, me auxilió en los momentos heavys como cuando pude esquivar una bomba que me iba a pegar en la cara y no pude evitar la invasión de gas y en el momento en que le iba a pasar la moto por encima hice que me persiga aún cuando luego me llevó a ser aprendido y golpeado,a él le partieron la ceja.

Sigo creyendo en una suma de voluntades que se plasma en mi trabajo, en el sueño de una izquierda unida, de un país unido, de un mejor país para todos y todas. Me quedo con una frase del presidente antes de llegar al frente del hospital "Nos podrán robar todo menos la esperanza"

No hay que olvidar que se quiso atentar contra la democracia y generar el caos para que esto no vuelva a pasar.

y les invito compañer@s y lo digo en el sentido guevariano del término, "Si Ud. es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros que es más importante" les invito a que

"Seamos Realistas, soñemos lo imposible"

"Hasta la victoria siempre!"

De esos abuelos que ganaban batallas

Nunca tuve abuelo por parte de mamá,

su padre había fallecido cuando ella tenía 9 años,
curiosa coincidencia que yo nazca 85 años después que él,
compartimos cumpleaños.

Por parte de papá siempre he tenido a mi abuelo
a quien quiero mucho, pero sentía ese vacío de abuelo materno,
vacío que se llenó como hace 10 años cuando conocí a mi tío abuelo,
que casualmente estaba buscando algo parecido a un nieto,
tras aprovechar la riqueza de su padre y prepararse hasta en el exterior
sus hijos lo abandonaron con su herpes, enfermedad maldita,
que le tiene postrado, en un cuchitril hacinado en el centro de la ciudad.
En aquel lugar que parece pertenecer a otro tiempo,
vive, más bien sobrevive, entre otras cosas gracias a la
solidaridad de los vecinos, la gente pobre es la más solidaria,
gracias a él volví a jugar al ajedrez y escuché grandes historias
sobre el tesoro de Rumiñahui, sobre el aeropuerto de Macas
cuya construcción inició él cuando fue gobernador,
allá entonces en algún Velasquismo, muy a pesar de los curas
porque los evangelistas fueron los de la plata.

Hoy me inspiró de más ternura, ya está perdiendo el sentido
de las cosas, aunque recuerda mucho de mi vida,
hasta me preguntó por novia y todo, pero la lucidez
le está abandonando, historias que repite sin darse cuenta,
mientras sonríe al verme y no creer que el tiempo ha pasado,
también nota que me he engordado, es jodido darse cuenta
que a uno lo extrañan y uno no se ha dado tiempo
para irlo a ver en dos o más años.

El tiempo le ha golpeado feo y sin embargo lo encontré
rezando, tal vez pidiendo perdón por las culpas cometidas
y que le llevaron a perderlo todo, en algún momento y
terminar solo, me dolió tanto verlo así,
pude contener las lágrimas mientras estuve con él,
al llegar al auto estallé y me acordé de la partida de mi abue,
no estoy bien, necesito un abrazo.

Todos tenemos abuelos que ganaban batallas,
o eran gobernadores y siempre tienen historias que contar,
qué tan poco los aprovechamos, en estos tiempos donde
cada vez estamos "más ocupados".

Tengo una mezcla de sensaciones, ternura, tristeza, frustración,
lo que salvó el día fue el brillo en los ojos y la sonrisa en la cara
del anciano cuasi centenario.




A un mes de tu partida

Todavía no acabo de procesar cómo de la noche a la mañana te nos fuiste,
ya es un mes, el tiempo pasa volando, el único consuelo que encontramos es
saber que estuvimos contigo hasta el final, que pudimos compartir tus bromas
hasta en la mañana de tu partida.

Guardo como recuerdo una de tus últimas sonrisas a mi lado, tan solo a una
semana de tu partida, de haber sabido que serían las últimas hubiese
pasado aquella tarde entera tratandode capturar en imágen tu derroche de ternura
y esa picardía que te caracterizaba nadie se salvaba de tu broma fina, como de
tu cariño incondicional, nos haces falta Amadita, sobre todo a mi pobre abuelo
que te miraba con esos ojos de enamorado del primer día y te acompañó hasta el final.

Como te dije en la despedida, trataré de disfrutar de la vida, teniéndo presente
ese "déjenlos, son muchachos" cuando nos querían quitar el trago o acabar la fiesta
nuestros padres o no nos dejaban comer más pastel o tamales, bastaba tu palabra para
que se abran las puertas y accedamos a golosinas y con ello vuelvan nuestras sonrisas.

Me quedo con tus términos "qué buen mozo" como decías que era presidente, sólo de ti
me gustaba escuchar que me digan "gordo" o de "pata gorda", recuerdo los "shunshuraco"
"bobo de la yuca" "viejo beato" y tantas otras frases de tus chanzas y bromas.

Hoy es un mes de tu adiós y te recuerdo con algunas lágrimas y tratando de sonreir porque sé que no te gustab que estemos tristes.

Hasta siempre abue, nuestra pequeña ciudadana de largas pestañas y sonrisa tierna.