Texto escrito pal cumple 50 de mi viejo

A pesar de que en varias oportunidades he podido hablar de grandes personas es quizá hoy la oportunidad de hablar de mi personaje favorito. Este hombre es mi padre, este texto fue escrito para el 3 de Abril, pensando en su cumpleaños número 50. Aproximadamente hace un mes, hablando con mi madre, yo le decía que no concebía la idea de que mi papá fuese a cumplir 50 años, por poco hasta apuesto a que serían 49 “nomás”. Al final tras leer la fecha en la cédula me di cuenta que en realidad serían 50 años.

A mis 21 años se me hace complicado todavía entender la dimensión del tiempo, sobretodo cuando el tiempo dice algo y la evidencia se muestra hasta no concordante, me explico mi padre cumple 50 años pero parece de menos, de veras, y es que atrás de esa fachada de Director Metropolitano de Territorio y Vivienda, hombre serio, con la que parte al trabajo de lunes a viernes, se esconde un joven, a veces un niño, que sale el momento menos pensado a través de esa sonrisa tan linda que tiene mi padre y que no se muestra muy a menudo desafortunadamente.

El niño René es uno de los Renés que más me agrada, aquel del que se dijo alguna vez que tenía doble cabeza, si bien nunca fue tan alegre como el Coco, tan serio como el Enrique, tan loco como el Byron, o tan imaginativo como el Bacho, talvez si fue un ejemplo para sus hermanos pequeños, al menos los defendío a puños como a un pequeño Cruz blanca acosado por las burlas de sus compañeros en la Loja natal y añorada, talvez ayudo más de una vez a pasar al gordo Viche el cerramiento del Estadio en Loja y le ayudó en alguna ocasión a la Suca Mari. El quien fue el último en usar el terno blanco para la primera comunión, en ocasiones aparece jugando con el Barkley como aquel niño que malcriaba a sus perros en Loja, otras veces poco despistado como la Mari ha dicho en más de una ocasión, será que más que despistado era un soñador o mas bien lo sigue siendo. Este niño René aparece de igual manera el momento de comer galletas, talvez con la misma fascinación con la que comieron dulces, él y sus hermanos, con el famosísimo billete de a cien que sacaron de la tienda para comprar manichos y otros dulces, por supuesto, antes de la respectiva pisa que les metería el Arturito. El mismo que añora la infancia feliz en Loja y estuvo al borde del llanto el día que nos llevó a conocer su casa en Loja y de ésta solo queda la fachada pues hoy es un centro comercial. El mismo que se aguantó las lágrimas cuando ascendió el equipo de su añorada Lojita y lo vio por TV. El mismo que bromea sutilmente sobre el trapo blanco que llevaba puesto mi madre para sostener su brazo lisiado.

Otras veces veo en mi padre al joven René que tenía potencialidad de Administrador o negociante, ya que con el Pato, hermano inseparable y compañero de aventuras, vendían cobijas peruanas en el Camal, en la dura época del éxodo a Quito. Un muchacho responsable, soñador, sensible, de palabra fácil, de trato ameno, melenudo como sus hermanos aparece en momentos de injusticia social, cuando hablamos de problemas del mundo actual es grato saber que en René de hoy no han desaparecido, a pesar de la caída del muro de Berlín y la desintegración de la URSS, los ideales juveniles de igualdad, respeto y equidad heredados de la militancia de sus hermanos mayores, la ideología del hombre nuevo que se profesaba en las calles, hombre trabajador, solidario. Hoy, que mi padre ya no arenga a la gente a militar en el partido, ni a agremiarse como en los tiempos aquellos en los que les hablaba de la revolución y del triunfo de la izquierda, a los zapateros del barrio y personas de escasos recursos, hoy que no se regresa en medio de balas a recoger un tarro de pintura, ni mantiene reuniones clandestinas, ni se prepara para la guerrilla en el Cotopaxi, ni se bota a las quebradas ni se mete en las casas de vecinos huyendo de la policía, mi viejo es ejemplo del hombre nuevo, honesto, trabajador y solidario, sobretodo con su familia, poseedor de un pensamiento social más elaborado y actualizado que cambió del materialismo histórico a un pensamiento ideológico más orientado a la teología de la liberación, sin perderse en el transcurso de la tecnificación y modernización global.

Otras veces en cambio al hablar con mi padre se percibe un ambiente de sabiduría como si se hablara con un gran maestro de esos de las pelis de los chinos, salen palabras que te pueden dejar meditando por varios días. Nunca le falta un consejo cuando se lo piden, es un tipo sabio e interesante fruto de un trajinar muy amplio. Su eficiencia, esfuerzo y capacidad le han llevado a viajar en representación del municipio de este Quito, que le abrió las puertas y le dio todo, desde las vivencias más duras en los primeros años de la adolescencia hasta la profesión, el trabajo, la compañera de su vida, mi mamá y los 3 hijos que tiene.

El René, que es mi papá, es genial, he tenido la oportunidad de conocer a los padres de mucha gente y mucha gente me ha dicho lo bacán que es el mío, que ojala sus padres pudiesen ser un tanto como el mío. Mi padre me ha dado muchas cosas, talvez muchas sin querer, pues una de las desventajas de la paternidad es el no contar con un curso preparatorio previo. Sin embargo ha sido capaz de enseñar con el ejemplo que hay que ser honestos, luchar por lo que queremos, ser buenas personas, que la inteligencia no sirve de nada si se desperdicia y se es mediocre, que el Ecuadorcito es el mejor país del mundo, Loja es cuna de grandes personas y ciudad maravillosa, que es chévere hacer deporte, que puedes encontrar en un libro a un gran amigo, que es posible ser como uno es y ser respetado, que nuestra personalidad es única, que no debemos temer a decir la verdad, ni pelear por lo que es justo y por nuestros derechos y los de los demás, que el mundo no gira alrededor de uno, también nos enseño el significado de términos tan sui generis como el bobo de la yuca, el shunshuraco, que si tu tía te ofrece mas de tres platos de Fanesca así no te entre come nomás y di gracias, que los tamales no solo son comida para tomar con café negro, que en la molida y armada de los tamales está el ingrediente secreto que es la unión familiar, que a pesar de que el ídolo no gane seguirá siendo ídolo, que si uno se hizo hincha de los mudos blancos es respetable criterio, que los helados del estadio, las empanadas de morocho y las papas con cuero son infaltables para un buen espectáculo, que la trova no es una música caduca y sin sentido, que es plenazo andar biringo en la casa y escuchar música acostado en los sillones de la casa, que existió una buenaza banda tropical que se llamaba la Sonora Matancera y que tus hermanos pueden ser grandes compañeros de aventuras y si son menores cuidarlos y sobretodo que la familia es lo más importante y siempre va a estar con uno en las buenas y las malas.

A pesar del paso de los años mi viejo no ha dejado de ser un héroe, si bien no posee ni poderes, ni base, ni batimovil, ni nada que lo haga parecer como tal, las jornadas de trabajo que cumple al igual que mi madre, el esfuerzo que derrocha en cumplir sus funciones, la responsabilidad mostrada durante más de 26 años de trabajo en el municipio, la honradez, la honestidad, el don de gente, su personalidad y su fidelidad con sus amigos, hermanos, esposa e hijos son dones más que suficientes para que sea el rey de nuestro hogar y gran héroe para nosotros, sus hijos.

Es por eso que hoy en nombre de mi madre, la gata, mis hermanos el hamton, el miguel y yo su chavo o bacalao quiero festejar con mi padre y con todos la dicha de contar con él y todo lo que nos ha dado y sobre todo hacerle saber, que a pesar de que no siempre tenemos la oportunidad de darle un abrazo o decirle lo importante que es para nosotros, le queremos mucho.

Te queremos la bola padre, maestro y amigo.

2 lo que dixe la gente:

Anónimo dijo...

Que lindo que tengas un padre así y que bueno que el tenga un hijo como tú.

loregnr dijo...

mi historia es muy parecida a la tuya :')